viernes, 17 de febrero de 2017

Tortilla con huevos de oca de patata, cebolla, mojama y capellanets


Las tortillas son una de mis debilidades. Desde pequeño las he comido de mi madre y para mi es una de las mejores cosas que prepara. Las hace con un cariño que a día de hoy intento transmitir en cada cosa que elaboro. Tenéis en el blog la receta tradicional de tortilla de patatas que suelo hacer habitualmente. En esta ocasión he querido introducir una serie de variantes. La principal es que está realizada con huevos de oca, sí de oca. Le aporta un sabor diferente a la tortilla y una cremosidad que los huevos de gallina tradicionales no le aportan. Además la he preparado con cebolla (normalmente nunca la hago con ella) y además le he añadido mojama y capellanets secos (lirios) pasados por la llama.

Ingredientes:
2 huevos de oca
1/2 kg de patatas
1 cebolla mediana
150 gr. de mojada
1 capellanet
AOVE
Sal


Cortamos la mojama en trozos pequeños.


Lavamos las patatas y las cortamos en láminas finas.


Ponemos a pocharlas con AOVE y la cebolla cortada en juliana.


Compramos dos huevos de Oca salvajes que ahora tenemos todavía en mercados y supermercados. Los huevos de oca destacan por su sabor y a la vez su finura. Tienen ácidos grasos instaurado, lo que les confiere un aspecto nutricional muy interesante. Su cáscara de gran grosor, les permite mantener la caducidad durante más de dos meses si se conserva en nevera.


Un huevo de oca pesa entre 170 y 200 gr. Equivale a unos 6 o 7 huevos de tamaño L.


Cascamos los huevos y los ponemos en un bol.



Quemamos con un soplete o en el fuego el capellanet y lo desmigamos.


Batimos los huevos ligeramente. Agregamos la patata y la cebolla pochada escurrida del AOVE. Añadimos la mojada y los capellanets. Pese a llevar dos salazones, añadimos un poco de sal.


En una sartén bien caliente añadimos la mezcla y dejamos que se dore por ambas partes, dándoles la vuelta. Nos podemos ayudar con una tapa con un poco de aceite para que resbale bien y nos permita que la tortilla no se nos pegue. El interior lo dejamos a nuestro gusto, pero a mi me gusta dejarla cremosa.


Ya la tenemos lista para comer. El huevo de oca tiene un sabor más intenso y como he dicho antes, mayor cremosidad. Es por ese motivo que tendrá un sabor especial. Además, acompañada con la mojama y los capellanets, le confieren un sabor peculiar y que a mi francamente me encanta. Pero como siempre digo, probad a hacerla y ya me diréis si os gusta o no.

Bon Profit!

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