El día 31 de enero se celebró por un grupo de blogueros el denominado #diadelaEspelta. Como viene siento habitual, cada cierto tiempo se elige un día y una temática y todos los que amamos la cocina hacemos una receta sobre el tema.
Este ha sido muy curioso ya que la espelta es un cereal que se está poniendo cada vez más de moda y que tiene muchísima aceptación en la cocina, tanto a la hora de elaborar platos salados como dulces.
Pero mi post va por otros derroteros. Ese mismo día se celebró mi cumpleaños y muchos blogueros quisieron felicitarme y animarme porque mi salud no está demasiado bien y en esos días me encontraba hospitalizado.
Con detalles como estos te das cuenta para que sirven las redes sociales, para encontrar gente extraordinaria. Amigos que en principio son 2.0 y más tarde se convierten en 1.0 y para toda la vida.
No os puedo estar más agradecido. La emoción y el sentimiento que sentí durante ese día no la había sentido jamás. Reí, lloré de alegría y tuve un subidón de moral que ninguna pastilla del mundo es capaz de hacerte reaccionar así.
Por eso quiero daros las gracias, sí, ya sé que me vais a decir que no se dan, pero a mi me apetece decirlo una y otra vez, porque entre mi familia y mis amigos, fue el cumpleaños más emotivo que jamás haya tenido en mi vida. No lo olvidaré nunca.
Y como decía el otro día, espero que mi amistad sea para vosotros un precioso regalo para toda la vida.
Besos, abrazos y sonrisas de colores para todos.
Os quiero. Raquel, Manu, Pimi, Maite, Nancy, Mariví, Ro, María, Ro, Ralu, Patricia, Susana, Nesi, Javi, Perse, Pili, Josinho, Cova y Chary.